2 Crónicas 1
1
Y SALOMON hijo de David fué afirmado en su reino; y Jehová
su Dios fué con él, y le engrandeció sobremanera.
2
Y llamó Salomón á todo Israel, tribunos, centuriones,
y jueces, y á todos los príncipes de todo Israel, cabezas
de familias.
3
Y fué Salomón, y con él toda esta junta, al alto
que había en Gabaón; porque allí estaba el tabernáculo
del testimonio de Dios, que Moisés siervo de Jehová había
hecho en el desierto.
4
Mas David había traído el arca de Dios de Chîriath-jearim
al lugar que él le había preparado; porque él le
había tendido una tienda en Jerusalem.
5
Asimismo el altar de bronce que había hecho Bezaleel hijo de Uri
hijo de Hur, estaba allí delante del tabernáculo de Jehová,
al cual fué á consultar Salomón con aquella junta.
6
Subió pues Salomón allá delante de Jehová,
al altar de bronce que estaba en el tabernáculo del testimonio,
y ofreció sobre él mil holocaustos.
7
Y aquella noche apareció Dios á Salomón, y díjole:
Demanda lo que quisieres que yo te dé.
8
Y Salomón dijo á Dios: Tú has hecho con David mi
padre grande misericordia, y á mí me has puesto por rey
en lugar suyo.
9
Confírmese pues ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada á
David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo
en muchedumbre como el polvo de la tierra.
10
Dame ahora sabiduría y ciencia, para salir y entrar delante de
este pueblo: porque ¿quién podrá juzgar este tu pueblo
tan grande?
11
Y dijo Dios á Salomón: Por cuanto esto fué en tu
corazón, que no pediste riquezas, hacienda, ó gloria, ni
el alma de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino
que has pedido para ti sabiduría y ciencia para juzgar mi pueblo,
sobre el cual te he puesto por rey,
12
Sabiduría y ciencia te es dada; y también te daré
riquezas, hacienda, y gloria, cual nunca hubo en los reyes que han sido
antes de ti, ni después de ti habrá tal.
13
Y volvió Salomón á Jerusalem del alto que estaba
en Gabaón, de ante el tabernáculo del testimonio; y reinó
sobre Israel.
14
Y juntó Salomón carros y gente de á caballo; y tuvo
mil y cuatrocientos carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las
ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem.
15
Y puso el rey plata y oro en Jerusalem como piedras, y cedro como cabrahigos
que nacen en los campos en abundancia.
16
Y sacaban caballos y lienzos finos de Egipto para Salomón; pues
por contrato tomaban allí los mercaderes del rey caballos y lienzos.
17
Y subían, y sacaban de Egipto, un carro por seiscientas piezas
de plata, y un caballo por ciento y cincuenta: y así se sacaban
por medio de ellos para todos los reyes de los Hetheos, y para los reyes
de Siria.
2 Crónicas 2
1
DETERMINO pues Salomón edificar casa al nombre de Jehová,
y otra casa para su reino.
2
Y contó Salomón setenta mil hombres que llevasen cargas,
y ochenta mil hombres que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos
que los gobernasen.
3
Y envió á decir Salomón á Hiram rey de Tiro:
Haz conmigo como hiciste con David mi padre, enviándole cedros
para que edificara para sí casa en que morase.
4
He aquí yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová mi
Dios, para consagrársela, para quemar perfumes aromáticos
delante de él, y para la colocación continua de los panes
de la proposición, y para holocaustos á mañana y
tarde, y los sábados, y nuevas lunas, y festividades de Jehová
nuestro Dios; lo cual ha de ser perpetuo en Israel.
5
Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande: porque el Dios nuestro
es grande sobre todos los dioses.
6
Mas ¿quién será tan poderoso que le edifique casa?
Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; ¿quién
pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de
él?
7
Envíame pues ahora un hombre hábil, que sepa trabajar en
oro, y en plata, y en metal, y en hierro, en púrpura, y en grana,
y en cárdeno, y que sepa esculpir con los maestros que están
conmigo en Judá y en Jerusalem, los cuales previno mi padre.
8
Envíame también madera de cedro, de haya, de pino, del Líbano:
porque yo sé que tus siervos entienden de cortar madera en el Líbano;
y he aquí, mis siervos irán con los tuyos,
9
Para que me apresten mucha madera, porque la casa que tengo de edificar
ha de ser grande y portentosa.
10
Y he aquí para los operarios tus siervos, cortadores de la madera,
he dado veinte mil coros de trigo en grano, y veinte mil coros de cebada,
y veinte mil batos de vino, y veinte mil batos de aceite.
11
Entonces Hiram rey de Tiro respondió por letras, las que envió
á Salomón: Porque Jehová amó á su pueblo,
te ha puesto por rey sobre ellos.
12
Y además decía Hiram: Bendito sea Jehová el Dios
de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y que dió al rey David
hijo sabio, entendido, cuerdo y prudente, que edifique casa á Jehová,
y casa para su reino.
13
Yo pues te he enviado un hombre hábil y entendido, que fué
de Hiram mi padre,
14
Hijo de una mujer de las hijas de Dan, mas su padre fué de Tiro;
el cual sabe trabajar en oro, y plata, y metal, y hierro, en piedra y
en madera, en púrpura, y en cárdeno, en lino y en carmesí;
asimismo para esculpir todas figuras, y sacar toda suerte de diseño
que se le propusiere, y estar con tus hombres peritos, y con los de mi
señor David tu padre.
15
Ahora pues, enviará mi señor á sus siervos el trigo
y cebada, y aceite y vino, que ha dicho;
16
Y nosotros cortaremos en el Líbano la madera que hubieres menester,
y te la traeremos en balsas por la mar hasta Joppe, y tú la harás
llevar hasta Jerusalem.
17
Y contó Salomón todos los hombres extranjeros que estaban
en la tierra de Israel, después de haberlos ya contado David su
padre, y fueron hallados ciento cincuenta y tres mil seiscientos.
18
Y señaló de ellos setenta mil para llevar cargas, y ochenta
mil que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos por sobrestantes
para hacer trabajar al pueblo.
2 Crónicas 3
1
Y COMENZO Salomón á edificar la casa en Jerusalem, en el
monte Moria que había sido mostrado á David su padre, en
el lugar que David había preparado en la era de Ornán Jebuseo.
2
Y comenzó á edificar en el mes segundo, á dos del
mes, en el cuarto año de su reinado.
3
Estas son las medidas de que Salomón fundó el edificio de
la casa de Dios. La primera medida fué, la longitud de sesenta
codos; y la anchura de veinte codos.
4
El pórtico que estaba en la delantera de la longitud, era de veinte
codos al frente del ancho de la casa, y su altura de ciento y veinte:
y cubriólo por dentro de oro puro.
5
Y techó la casa mayor con madera de haya, la cual cubrió
de buen oro, é hizo resaltar sobre ella palmas y cadenas.
6
Cubrió también la casa de piedras preciosas por excelencia:
y el oro era oro de Parvaim.
7
Así cubrió la casa, sus vigas, sus umbrales, sus paredes,
y sus puertas, con oro; y esculpió querubines por las paredes.
8
Hizo asimismo la casa del lugar santísimo, cuya longitud era de
veinte codos según el ancho del frente de la casa, y su anchura
de veinte codos: y cubrióla de buen oro que ascendía á
seiscientos talentos.
9
Y el peso de los clavos tuvo cincuenta siclos de oro. Cubrió también
de oro las salas.
10
Y dentro del lugar santísimo hizo dos querubines de forma de niños,
los cuales cubrieron de oro.
11
El largo de las alas de los querubines era de veinte codos: porque la
una ala era de cinco codos: la cual llegaba hasta la pared de la casa;
y la otra ala de cinco codos, la cual llegaba al ala del otro querubín.
12
De la misma manera la una ala del otro querubín era de cinco codos:
la cual llegaba hasta la pared de la casa; y la otra ala era de cinco
codos, que tocaba al ala del otro querubín.
13
Así las alas de estos querubines estaban extendidas por veinte
codos: y ellos estaban en pie con los rostros hacia la casa.
14
Hizo también el velo de cárdeno, púrpura, carmesí
y lino, é hizo resaltar en él querubines.
15
Delante de la casa hizo dos columnas de treinta y cinco codos de longitud,
con sus capiteles encima, de cinco codos.
16
Hizo asimismo cadenas en el oratorio, y púsolas sobre los capiteles
de las columnas: é hizo cien granadas, las cuales puso en las cadenas.
17
Y asentó las columnas delante del templo, la una á la mano
derecha, y la otra á la izquierda; y á la de la mano derecha
llamó Jachîn, y á la de la izquierda, Boaz.
2 Crónicas 4
1
HIZO además un altar de bronce de veinte codos de longitud, y veinte
codos de anchura, y diez codos de altura.
2
También hizo un mar de fundición, el cual tenía diez
codos del un borde al otro, enteramente redondo: su altura era de cinco
codos, y una línea de treinta codos lo ceñía alrededor.
3
Y debajo de él había figuras de bueyes que lo circundaban,
diez en cada codo todo alrededor: eran dos órdenes de bueyes fundidos
juntamente con el mar.
4
Y estaba asentado sobre doce bueyes, tres de los cuales miraban al septentrión,
y tres al occidente, y tres al mediodía, y tres al oriente: y el
mar asentaba sobre ellos, y todas sus traseras estaban á la parte
de adentro.
5
Y tenía de grueso un palmo, y el borde era de la hechura del borde
de un cáliz, ó flor de lis. Y hacía tres mil batos.
6
Hizo también diez fuentes, y puso cinco á la derecha y cinco
á la izquierda, para lavar y limpiar en ellas la obra del holocausto;
mas el mar era para lavarse los sacerdotes en él.
7
Hizo asimismo diez candeleros de oro según su forma, los cuales
puso en el templo, cinco á la derecha, y cinco á la izquierda.
8
Además hizo diez mesas y púsolas en el templo, cinco á
la derecha, y cinco á la izquierda: igualmente hizo cien tazones
de oro.
9
A más de esto hizo el atrio de los sacerdotes, y el gran atrio,
y las portadas del atrio, y cubrió las puertas de ellas de bronce.
10
Y asentó el mar al lado derecho hacia el oriente, enfrente del
mediodía.
11
Hizo también Hiram calderos, y palas, y tazones; y acabó
Hiram la obra que hacía al rey Salomón para la casa de Dios;
12
Dos columnas, y los cordones, los capiteles sobre las cabezas de las dos
columnas, y dos redes para cubrir las dos bolas de los capiteles que estaban
encima de las columnas;
13
Cuatrocientas granadas en las dos redecillas, dos órdenes de granadas
en cada redecilla, para que cubriesen las dos bolas de los capiteles que
estaban encima de las columnas.
14
Hizo también las basas, sobre las cuales asentó las fuentes;
15
Un mar, y doce bueyes debajo de él:
16
Y calderos, y palas, y garfios; y todos sus enseres hizo Hiram su padre
al rey Salomón para la casa de Jehová, de metal purísimo.
17
Y fundiólos el rey en los llanos del Jordán, en tierra arcillosa,
entre Suchôt y Seredat.
18
Y Salomón hizo todos estos vasos en grande abundancia, porque no
pudo ser hallado el peso del metal.
19
Así hizo Salomón todos los vasos para la casa de Dios, y
el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se ponían los panes
de la proposición;
20
Asimismo los candeleros y sus candilejas, de oro puro, para que las encendiesen
delante del oratorio conforme á la costumbre.
21
Y las flores, y las lamparillas, y las despabiladeras se hicieron de oro,
de oro perfecto;
22
También los platillos, y las jofainas, y las cucharas, y los incensarios,
de oro puro. Cuanto á la entrada de la casa, sus puertas interiores
para el lugar santísimo, y las puertas de la casa del templo, de
oro.
2 Crónicas 5
1
Y ACABADA que fué toda la obra que hizo Salomón para la
casa de Jehová, metió Salomón en ella las cosas que
David su padre había dedicado; y puso la plata, y el oro, y todos
los vasos, en los tesoros de la casa de Dios.
2
Entonces Salomón juntó en Jerusalem los ancianos de Israel,
y todos los príncipes de las tribus, los cabezas de las familias
de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto de Jehová
de la ciudad de David, que es Sión.
3
Y juntáronse al rey todos los varones de Israel, á la solemnidad
del mes séptimo.
4
Y vinieron todos los ancianos de Israel, y tomaron los Levitas el arca:
5
Y llevaron el arca, y el tabernáculo del testimonio, y todos los
vasos del santuario que estaban en el tabernáculo: los sacerdotes
y los Levitas los llevaron.
6
Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se
había á él reunido delante del arca, sacrificaron
ovejas y bueyes, que por la multitud no se pudieron contar ni numerar.
7
Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar,
en el oratorio de la casa, en el lugar santísimo, bajo las alas
de los querubines:
8
Pues los querubines extendían las alas sobre el asiento del arca,
y cubrían los querubines por encima así el arca como sus
barras.
9
E hicieron salir fuera las barras, de modo que se viesen las cabezas de
las barras del arca delante del oratorio, mas no se veían desde
fuera: y allí estuvieron hasta hoy.
10
En el arca no había sino las dos tablas que Moisés había
puesto en Horeb, con las cuales Jehová había hecho alianza
con los hijos de Israel, después que salieron de Egipto.
11
Y como los sacerdotes salieron del santuario, (porque todos los sacerdotes
que se hallaron habían sido santificados, y no guardaban sus veces;
12
Y los Levitas cantores, todos los de Asaph, los de Hemán, y los
de Jeduthún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos
de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente
del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas:)
13
Sonaban pues las trompetas, y cantaban con la voz todos á una,
para alabar y confesar á Jehová: y cuando alzaban la voz
con trompetas y címbalos é instrumentos de música,
cuando alababan á Jehová, diciendo: Porque es bueno, porque
su misericordia es para siempre: la casa se llenó entonces de una
nube, la casa de Jehová.
14
Y no podían los sacerdotes estar para ministrar, por causa de la
nube; porque la gloria de Jehová había henchido la casa
de Dios.
2 Crónicas 6
1
ENTONCES dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría
en la oscuridad.
2
Yo pues he edificado una casa de morada para ti, y una habitación
en que mores para siempre.
3
Y volviendo el rey su rostro, bendijo á toda la congregación
de Israel: y toda la congregación de Israel estaba en pie.
4
Y él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, el cual con
su mano ha cumplido lo que habló por su boca á David mi
padre, diciendo:
5
Desde el día que saqué mi pueblo de la tierra de Egipto,
ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar
casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido varón que fuese
príncipe sobre mi pueblo Israel.
6
Mas á Jerusalem he elegido para que en ella esté mi nombre,
y á David he elegido para que fuese sobre mi pueblo Israel.
7
Y David mi padre tuvo en el corazón edificar casa al nombre de
Jehová Dios de Israel.
8
Mas Jehová dijo á David mi padre: Respecto á haber
tenido en tu corazón edificar casa á mi nombre, bien has
hecho en haber tenido esto en tu corazón.
9
Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá
de tus lomos, él edificará casa á mi nombre.
10
Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues levantéme
yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como
Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová
Dios de Israel.
11
Y en ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de Jehová
que concertó con los hijos de Israel.
12
Púsose luego Salomón delante del altar de Jehová,
en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió
sus manos.
13
Porque Salomón había hecho un púlpito de metal, de
cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos,
y lo había puesto en medio del atrio: y púsose sobre él,
é hincóse de rodillas delante de toda la congregación
de Israel, y extendiendo sus manos al cielo, dijo:
14
Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante á ti en el
cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia á
tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón;
15
Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste:
tú lo dijiste de tu boca, mas con tu mano lo has cumplido, como
parece este día.
16
Ahora pues, Jehová Dios de Israel, guarda á tu siervo David
mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón
delante de mí, que se siente en el trono de Israel, á condición
que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante
de mí has andado.
17
Ahora pues, oh Jehová Dios de Israel, verifíquese tu palabra
que dijiste á tu siervo David.
18
Mas ¿es verdad que Dios ha de habitar con el hombre en la tierra?
He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte:
¿cuánto menos esta casa que he edificado?
19
Mas tú mirarás á la oración de tu siervo,
y á su ruego, oh Jehová Dios mío, para oir el clamor
y la oración con que tu siervo ora delante de ti.
20
Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de
noche, sobre el lugar del cual dijiste, Mi nombre estará allí;
que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar.
21
Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo Israel, cuando
en este lugar hicieren oración, que tú oirás desde
los cielos, desde el lugar de tu morada: que oigas y perdones.
22
Si alguno pecare contra su prójimo, y él le pidiere juramento
haciéndole jurar, y el juramento viniere delante de tu altar en
esta casa,
23
Tú oirás desde los cielos, y obrarás, y juzgarás
á tus siervos, dando la paga al impío, tornándole
su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo en darle conforme
á su justicia.
24
Si tu pueblo Israel cayere delante de los enemigos, por haber prevaricado
contra ti, y se convirtieren, y confesaren tu nombre, y rogaren delante
de ti en esta casa,
25
Tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado
de tu pueblo Israel, y los volverás á la tierra que diste
á ellos y á sus padres.
26
Si los cielos se cerraren, que no haya lluvias por haber pecado contra
ti, si oraren á ti en este lugar, y confesaren tu nombre, y se
convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres,
27
Tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado
de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el
buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu
tierra, la cual diste por heredad á tu pueblo.
28
Y si hubiere hambre en la tierra, ó si hubiere pestilencia, si
hubiere tizoncillo ó añublo, langosta ó pulgón;
ó si los cercaren sus enemigos en la tierra de su domicilio; cualquiera
plaga ó enfermedad que sea;
29
Toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, ó
todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su dolor en
su corazón, si extendiere sus manos á esta casa,
30
Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu habitación,
y perdonarás, y darás á cada uno conforme á
sus caminos, habiendo conocido su corazón; (porque solo tú
conoces el corazón de los hijos de los hombres;)
31
Para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieren
sobre la haz de la tierra que tú diste á nuestros padres.
32
Y también al extranjero que no fuere de tu pueblo Israel, que hubiere
venido de lejanas tierras á causa de tu grande nombre, y de tu
mano fuerte, y de tu brazo extendido, si vinieren, y oraren en esta casa,
33
Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada,
y harás conforme á todas las cosas por las cuales hubiere
clamado á ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra
conozcan tu nombre, y te teman como tu pueblo Israel, y sepan que tu nombre
es invocado sobre esta casa que he edificado yo.
34
Si tu pueblo saliere á la guerra contra sus enemigos por el camino
que tú los enviares, y oraren á ti hacia esta ciudad que
tú elegiste, hacia la casa que he edificado á tu nombre,
35
Tú oirás desde los cielos su oración y su ruego,
y ampararás su derecho.
36
Si pecaren contra ti, (pues no hay hombre que no peque,) y te airares
contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que
los tomaren los lleven cautivos á tierra de enemigos, lejos ó
cerca,
37
Y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos;
si se convirtieren, y oraren á ti en la tierra de su cautividad,
y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos obrado;
38
Si se convirtieren á ti de todo su corazón y de toda su
alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos,
y oraren hacia su tierra que tú diste á sus padres, hacia
la ciudad que tu elegiste, y hacia la casa que he edificado á tu
nombre;
39
Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada,
su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás
á tu pueblo que pecó contra ti.
40
Ahora pues, oh Dios mío, ruégote estén abiertos tus
ojos, y atentos tus oídos á la oración en este lugar.
41
Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo,
tú y el arca de tu fortaleza; sean, oh Jehová Dios, vestidos
de salud tus sacerdotes, y gocen de bien tus santos.
42
Jehová Dios, no hagas volver el rostro de tu ungido: acuérdate
de las misericordias de David tu siervo.
2 Crónicas 7
1
Y COMO Salomón acabó de orar, el fuego descendió
de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas;
y la gloria de Jehová hinchió la casa.
2
Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová,
porque la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová.
3
Y como vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria
de Jehová sobre la casa, cayeron en tierra sobre sus rostros en
el pavimento, y adoraron, confesando á Jehová y diciendo:
Que es bueno, que su misericordia es para siempre.
4
Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron víctimas delante
de Jehová.
5
Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veinte y dos mil
bueyes, y ciento y veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de
Dios el rey y todo el pueblo.
6
Y los sacerdotes asistían en su ministerio; y los Levitas con los
instrumentos de música de Jehová, los cuales había
hecho el rey David para confesar á Jehová, que su misericordia
es para siempre; cuando David alababa por mano de ellos. Asimismo los
sacerdotes tañían trompetas delante de ellos, y todo Israel
estaba en pie.
7
También santificó Salomón el medio del atrio que
estaba delante de la casa de Jehová, por cuanto había ofrecido
allí los holocaustos, y los sebos de los pacíficos; porque
en el altar de bronce que Salomón había hecho, no podían
caber los holocaustos, y el presente, y los sebos.
8
Entonces hizo Salomón fiesta siete días, y con él
todo Israel, una grande congregación, desde la entrada de Hamath
hasta el arroyo de Egipto.
9
Al octavo día hicieron convocación, porque habían
hecho la dedicación del altar en siete días, y habían
celebrado la solemnidad por siete días.
10
Y á los veintitrés del mes séptimo envió al
pueblo á sus estancias, alegres y gozosos de corazón por
los beneficios que Jehová había hecho á David, y
á Salomón, y á su pueblo Israel.
11
Acabó pues Salomón la casa de Jehová, y la casa del
rey: y todo lo que Salomón tuvo en voluntad de hacer en la casa
de Jehová y en su casa, fué prosperado.
12
Y apareció Jehová á Salomón de noche, y díjole:
Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este
lugar por casa de sacrificio.
13
Si yo cerrare los cielos, que no haya lluvia, y si mandare á la
langosta que consuma la tierra, ó si enviare pestilencia á
mi pueblo;
14
Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren,
y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces
yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré
su tierra.
15
Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, á
la oración en este lugar:
16
Pues que ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté
en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán
ahí para siempre.
17
Y tú, si anduvieres delante de mí, como anduvo David tu
padre, é hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares
mis estatutos y mis derechos,
18
Yo confirmaré el trono de tu reino, como concerté con David
tu padre, diciendo: No faltará varón de ti que domine en
Israel.
19
Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mis preceptos
que os he propuesto, y fuereis y sirviereis á dioses ajenos, y
los adorareis,
20
Yo los arrancaré de mi tierra que les he dado; y esta casa que
he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí,
y pondréla por proverbio y fábula en todos los pueblos.
21
Y esta casa que habrá sido ilustre, será espanto á
todo el que pasare, y dirá: ¿Por qué ha hecho así
Jehová á esta tierra y á esta casa?
22
Y se responderá: Por cuanto dejaron á Jehová Dios
de sus padres, el cual los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado
dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron: por eso él ha traído
todo este mal sobre ellos.