Exodo 1
1
ESTOS son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con
Jacob; cada uno entró con su familia.
2
Rubén, Simeón, Leví y Judá;
3
Issachâr, Zabulón y Benjamín;
4
Dan y Nephtalí, Gad y Aser.
5
Y todas las almas de los que salieron del muslo de Jacob, fueron setenta.
Y José estaba en Egipto.
6
Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.
7
Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron, y fueron aumentados
y corroborados en extremo; y llenóse la tierra de ellos.
8
Levantóse entretanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía
á José; el cual dijo á su pueblo:
9
He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más
fuerte que nosotros:
10
Ahora, pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique,
y acontezca que viniendo guerra, él también se junte con
nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
11
Entonces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen
con sus cargas; y edificaron á Faraón las ciudades de los
bastimentos, Phithom y Raamses.
12
Empero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban
y crecían: así que estaban ellos fastidiados de los hijos
de Israel.
13
Y los Egipcios hicieron servir á los hijos de Israel con dureza:
14
Y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y
en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban
con rigorismo.
15
Y habló el rey de Egipto á las parteras de las Hebreas,
una de las cuales se llamaba Siphra, y otra Phúa, y díjoles:
16
Cuando parteareis á las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere
hijo, matadlo; y si fuere hija, entonces viva.
17
Mas las parteras temieron á Dios, y no hicieron como les mandó
el rey de Egipto, sino que reservaban la vida á los niños.
18
Y el rey de Egipto hizo llamar á las parteras y díjoles:
¿Por qué habéis hecho esto, que habéis reservado
la vida á los niños?
19
Y las parteras respondieron á Faraón: Porque las mujeres
Hebreas no son como las Egipcias: porque son robustas, y paren antes que
la partera venga á ellas.
20
Y Dios hizo bien á las parteras: y el pueblo se multiplicó,
y se corroboraron en gran manera.
21
Y por haber las parteras temido á Dios, él les hizo casas.
22
Entonces Faraón mandó á todo su pueblo, diciendo:
Echad en el río todo hijo que naciere, y á toda hija reservad
la vida.
Nacimiento de Moisés
Exodo 2
1
UN varón de la familia de Leví fué, y tomó
por mujer una hija de Leví:
2
La cual concibió, y parió un hijo: y viéndolo que
era hermoso, túvole escondido tres meses.
3
Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla
de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó
en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla
del río:
4
Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le
acontecería.
5
Y la hija de Faraón descendió á lavarse al río,
y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vió
ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya á
que la tomase.
6
Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que
el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo:
De los niños de los Hebreos es éste.
7
Entonces su hermana dijo á la hija de Faraón: ¿Iré
á llamarte un ama de las Hebreas, para que te críe este
niño?
8
Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fué la
doncella, y llamó á la madre del niño;
9
A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamelo,
y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño, y criólo.
10
Y como creció el niño, ella lo trajo á la hija de
Faraón, la cual lo prohijó, y púsole por nombre Moisés,
diciendo: Porque de las aguas lo saqué.
11
Y en aquellos días acaeció que, crecido ya Moisés,
salió á sus hermanos, y vió sus cargas: y observó
á un Egipcio que hería á uno de los Hebreos, sus
hermanos.
12
Y miró á todas partes, y viendo que no parecía nadie,
mató al Egipcio, y escondiólo en la arena.
13
Y salió al día siguiente, y viendo á dos Hebreos
que reñían, dijo al que hacía la injuria: ¿Por
qué hieres á tu prójimo?
14
Y él respondió: ¿Quién te ha puesto á
ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿piensas matarme
como mataste al Egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente
esta cosa es descubierta.
15
Y oyendo Faraón este negocio, procuró matar á Moisés:
mas Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó
en la tierra de Madián; y sentóse junto á un pozo.
16
Tenía el sacerdote de Madián siete hijas, las cuales vinieron
á sacar agua, para llenar las pilas y dar de beber á las
ovejas de su padre.
17
Mas los pastores vinieron, y echáronlas: Entonces Moisés
se levantó y defendiólas, y abrevó sus ovejas.
18
Y volviendo ellas á Ragüel su padre, díjoles él:
¿Por qué habéis hoy venido tan presto?
19
Y ellas respondieron: Un varón Egipcio nos defendió de mano
de los pastores, y también nos sacó el agua, y abrevó
las ovejas.
20
Y dijo á sus hijas: ¿Y dónde está? ¿por
qué habéis dejado ese hombre? llamadle para que coma pan.
21
Y Moisés acordó en morar con aquel varón; y él
dió á Moisés á su hija Séphora:
22
La cual le parió un hijo, y él le puso por nombre Gersom:
porque dijo: Peregrino soy en tierra ajena.
23
Y aconteció que después de muchos días murió
el rey de Egipto, y los hijos de Israel suspiraron á causa de la
servidumbre, y clamaron: y subió á Dios el clamor de ellos
con motivo de su servidumbre.
24
Y oyó Dios el gemido de ellos, y acordóse de su pacto con
Abraham, Isaac y Jacob.
25
Y miró Dios á los hijos de Israel, y reconociólos
Dios.
Llamamiento de Moisés
Exodo 3
1
Y APACENTANDO Moisés las ovejas de Jethro su suegro, sacerdote
de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto,
y vino á Horeb, monte de Dios.
2
Y apareciósele el Angel de Jehová en una llama de fuego
en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza
ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
3
Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, y veré esta grande
visión, por qué causa la zarza no se quema.
4
Y viendo Jehová que iba á ver, llamólo Dios de en
medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él
respondió: Heme aquí.
5
Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus pies, porque
el lugar en que tú estás, tierra santa es.
6
Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios
de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo
miedo de mirar á Dios.
7
Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que
está en Egipto, y he oído su clamor á causa de sus
exactores; pues tengo conocidas sus angustias:
8
Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios, y sacarlos de
aquella tierra á una tierra buena y ancha, á tierra que
fluye leche y miel, á los lugares del Cananeo, del Hetheo, del
Amorrheo, del Pherezeo, del Heveo, y del Jebuseo.
9
El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí,
y también he visto la opresión con que los Egipcios los
oprimen.
10
Ven por tanto ahora, y enviarte he á Faraón, para que saques
á mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.
11
Entonces Moisés respondió á Dios: ¿Quién
soy yo, para que vaya á Faraón, y saque de Egipto á
los hijos de Israel?
12
Y él le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y
esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que
hubieres sacado este pueblo de Egipto, serviréis á Dios
sobre este monte.
13
Y dijo Moisés á Dios: He aquí que llego yo á
los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado
á vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su
nombre? ¿qué les responderé?
14
Y respondió Dios á Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo:
Así dirás á los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado
á vosotros.
15
Y dijo más Dios á Moisés: Así dirás
á los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres,
el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado á
vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos
los siglos.
16
Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de
vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció,
diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto;
17
Y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto á
la tierra del Cananeo, y del Hetheo, y del Amorrheo, y del Pherezeo, y
del Heveo, y del Jebuseo, á una tierra que fluye leche y miel.
18
Y oirán tu voz; é irás tú, y los ancianos
de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová, el Dios
de los Hebreos, nos ha encontrado; por tanto nosotros iremos ahora camino
de tres días por el desierto, para que sacrifiquemos á Jehová
nuestro Dios.
19
Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por
mano fuerte.
20
Empero yo extenderé mi mano, y heriré á Egipto con
todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará
ir.
21
Y yo daré á este pueblo gracia en los ojos de los Egipcios,
para que cuando os partiereis, no salgáis vacíos:
22
Sino que demandará cada mujer á su vecina y á su
huéspeda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos: los cuales pondréis
sobre vuestros hijos y vuestras hijas, y despojaréis á Egipto.
Exodo 4
1
ENTONCES Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos
no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No
te ha aparecido Jehová.
2
Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano?
Y él respondió: Una vara.
3
Y él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó
en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de
ella.
4
Entonces dijo Jehová á Moisés: Extiende tu mano,
y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y tomóla,
y tornóse vara en su mano.
5
Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios
de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob.
6
Y díjole más Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno.
Y él metió la mano en su seno; y como la sacó, he
aquí que su mano estaba leprosa como la nieve.
7
Y dijo: Vuelve á meter tu mano en tu seno: y él volvió
á meter su mano en su seno; y volviéndola á sacar
del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.
8
Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren á la voz de
la primera señal, creerán á la voz de la postrera.
9
Y si aún no creyeren á estas dos señales, ni oyeren
tu voz, tomarás de las aguas del río, y derrámalas
en tierra; y volverse han aquellas aguas que tomarás del río,
se volverán sangre en la tierra.
10
Entonces dijo Moisés á Jehová: ¡Ay Señor!
yo no soy hombre de palabras de ayer ni de anteayer, ni aun desde que
tú hablas á tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe
de lengua.
11
Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la
boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo,
al que ve y al ciego? ¿no soy yo Jehová?
12
Ahora pues, ve, que yo seré en tu boca, y te enseñaré
lo que hayas de hablar.
13
Y él dijo: ¡Ay Señor! envía por mano del que
has de enviar.
14
Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No
conozco yo á tu hermano Aarón, Levita, y que él hablará?
Y aun he aquí que él te saldrá á recibir,
y en viéndote, se alegrará en su corazón.
15
Tú hablarás á él, y pondrás en su boca
las palabras, y yo seré en tu boca y en la suya, y os enseñaré
lo que hayáis de hacer.
16
Y él hablará por ti al pueblo; y él te será
á ti en lugar de boca, y tú serás para él
en lugar de Dios.
17
Y tomarás esta vara en tu mano, con la cual harás las señales.
18
Así se fué Moisés, y volviendo á su suegro
Jethro, díjole: Iré ahora, y volveré á mis
hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jethro
dijo á Moisés: Ve en paz.
19
Dijo también Jehová á Moisés en Madián:
Ve, y vuélvete á Egipto, porque han muerto todos los que
procuraban tu muerte.
20
Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y púsolos
sobre un asno, y volvióse á tierra de Egipto: tomó
también Moisés la vara de Dios en su mano.
21
Y dijo Jehová á Moisés: Cuando hubiereis vuelto á
Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que
he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón, de
modo que no dejará ir al pueblo.
22
Y dirás á Faraón: Jehová ha dicho así:
Israel es mi hijo, mi primogénito.
23
Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me sirva, mas no
has querido dejarlo ir: he aquí yo voy á matar á
tu hijo, tu primogénito.
24
Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al
encuentro Jehová, y quiso matarlo.
25
Entonces Séphora cogió un afilado pedernal, y cortó
el prepucio de su hijo, y echólo á sus pies, diciendo: A
la verdad tú me eres un esposo de sangre.
26
Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, á
causa de la circuncisión.
27
Y Jehová dijo á Aarón: Ve á recibir á
Moisés al desierto. Y él fue, y encontrólo en el
monte de Dios, y besóle.
28
Entonces contó Moisés á Aarón todas las palabras
de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había
dado.
29
Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de
los hijos de Israel:
30
Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había
dicho á Moisés, é hizo las señales delante
de los ojos del pueblo.
31
Y el pueblo creyó: y oyendo que Jehová había visitado
los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse
y adoraron.
Moisés y Aarón ante Faraón
Exodo 5
1
DESPUÉS entraron Moisés y Aarón á Faraón,
y le dijeron: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja
ir á mi pueblo á celebrarme fiesta en el desierto.
2
Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová,
para que yo oiga su voz y deje ir á Israel? Yo no conozco á
Jehová, ni tampoco dejaré ir á Israel.
3
Y ellos dijeron: El Dios de los Hebreos nos ha encontrado: iremos, pues,
ahora camino de tres días por el desierto, y sacrificaremos á
Jehová nuestro Dios; porque no venga sobre nosotros con pestilencia
ó con espada.
4
Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por
qué hacéis cesar al pueblo de su obra? idos á vuestros
cargos.
5
Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra
es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus cargos.
6
Y mandó Faraón aquel mismo día á los cuadrilleros
del pueblo que le tenían á su cargo, y á sus gobernadores,
diciendo:
7
De aquí adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo,
como ayer y antes de ayer; vayan ellos y recojan por sí mismos
la paja:
8
Y habéis de ponerles la tarea del ladrillo que hacían antes,
y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, y por
eso levantan la voz diciendo: Vamos y sacrificaremos á nuestro
Dios.
9
Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella,
y no atiendan á palabras de mentira.
10
Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus gobernadores, hablaron al
pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja.
11
Id vosotros, y recoged paja donde la hallareis; que nada se disminuirá
de vuestra tarea.
12
Entonces el pueblo se derramó por toda la tierra de Egipto á
coger rastrojo en lugar de paja.
13
Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea
del día en su día, como cuando se os daba paja.
14
Y azotaban á los capataces de los hijos de Israel, que los cuadrilleros
de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por
qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer
ni hoy, como antes?
15
Y los capataces de los hijos de Israel vinieron á Faraón,
y se quejaron á él, diciendo: ¿Por qué lo
haces así con tus siervos?
16
No se da paja á tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo.
Y he aquí tus siervos son azotados, y tu pueblo cae en falta.
17
Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos,
y por eso decís: Vamos y sacrifiquemos á Jehová.
18
Id pues ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis
de dar la tarea del ladrillo.
19
Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en aflicción,
habiéndoseles dicho: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo,
de la tarea de cada día.
20
Y encontrando á Moisés y á Aarón, que estaban
á la vista de ellos cuando salían de Faraón,
21
Dijéronles: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue; pues habéis
hecho heder nuestro olor delante de Faraón y de sus siervos, dándoles
el cuchillo en las manos para que nos maten.
22
Entonces Moisés se volvió á Jehová, y dijo:
Señor, ¿por qué afliges á este pueblo? ¿para
qué me enviaste?
23
Porque desde que yo vine á Faraón para hablarle en tu nombre,
ha afligido á este pueblo; y tú tampoco has librado á
tu pueblo.
Exodo 6
1
JEHOVA respondió á Moisés: Ahora verás lo
que yo haré á Faraón; porque con mano fuerte los
ha de dejar ir; y con mano fuerte los ha de echar de su tierra.
2
Habló todavía Dios á Moisés, y díjole:
Yo soy JEHOVA;
3
Y aparecí á Abraham, á Isaac y á Jacob bajo
el nombre de Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVA no me notifiqué
á ellos.
4
Y también establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra
de Canaán, la tierra en que fueron extranjeros, y en la cual peregrinaron.
5
Y asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, á
quienes hacen servir los Egipcios, y heme acordado de mi pacto.
6
Por tanto dirás á los hijos de Israel: YO JEHOVA; y yo os
sacaré de debajo de las cargas de Egipto, y os libraré de
su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios
grandes:
7
Y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios: y vosotros
sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os saco de debajo
de las cargas de Egipto:
8
Y os meteré en la tierra, por la cual alcé mi mano que la
daría á Abraham, á Isaac y á Jacob: y yo os
la daré por heredad. YO JEHOVA.
9
De esta manera habló Moisés á los hijos de Israel:
mas ellos no escuchaban á Moisés á causa de la congoja
de espíritu, y de la dura servidumbre.
10
Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
11
Entra, y habla á Faraón rey de Egipto, que deje ir de su
tierra á los hijos de Israel.
12
Y respondió Moisés delante de Jehová, diciendo: He
aquí, los hijos de Israel no me escuchan: ¿cómo pues
me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de
labios?
13
Entonces Jehová habló á Moisés y á
Aarón, y dióles mandamiento para los hijos de Israel, y
para Faraón rey de Egipto, para que sacasen á los hijos
de Israel de la tierra de Egipto.
14
Estas son las cabezas de las familias de sus padres. Los hijos de Rubén,
el primogénito de Israel: Hanoch y Phallú, Hezrón
y Carmi: estas son las familias de Rubén.
15
Los hijos de Simeón: Jemuel, y Jamín, y Ohad, y Jachîn,
y Zoar, y Saúl, hijo de una Cananea: estas son las familias de
Simeón.
16
Y estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes: Gersón,
y Coath, y Merari: Y los años de la vida de Leví fueron
ciento treinta y siete años.
17
Y los hijos de Gersón: Libni, y Shimi, por sus familias.
18
Y los hijos de Coath: Amram, é Izhar, y Hebrón, y Uzziel.
Y los años de la vida de Coath fueron ciento treinta y tres años.
19
Y los hijos de Merari: Mahali, y Musi: estas son las familias de Leví
por sus linajes.
20
Y Amram tomó por mujer á Jochêbed su tía, la
cual le parió á Aarón y á Moisés. Y
los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años.
21
Y los hijos de Izhar: Cora, y Nepheg y Zithri.
22
Y los hijos de Uzziel: Misael, y Elzaphán y Zithri.
23
Y tomóse Aarón por mujer á Elisabeth, hija de Aminadab,
hermana de Naasón; la cual le parió á Nadab, y á
Abiú, y á Eleazar, y á Ithamar.
24
Y los hijos de Cora: Assir, y Elcana, y Abiasaph: estas son las familias
de los Coritas.
25
Y Eleazar, hijo de Aarón, tomó para sí mujer de las
hijas de Phutiel, la cual le parió á Phinees: Y estas son
las cabezas de los padres de los Levitas por sus familias.
26
Este es aquel Aarón y aquel Moisés, á los cuales
Jehová dijo: Sacad á los hijos de Israel de la tierra de
Egipto por sus escuadrones.
27
Estos son los que hablaron á Faraón rey de Egipto, para
sacar de Egipto á los hijos de Israel. Moisés y Aarón
fueron éstos.
28
Cuando Jehová habló á Moisés en la tierra
de Egipto,
29
Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:
Yo soy JEHOVA; di á Faraón rey de Egipto todas las cosas
que yo te digo á ti.
30
Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí,
yo soy incircunciso de labios, ¿cómo pues me ha de oír
Faraón?
Exodo 7
1
JEHOVA dijo á Moisés: Mira, yo te he constituído
dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.
2
Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré, y Aarón
tu hermano hablará á Faraón, para que deje ir de
su tierra á los hijos de Israel.
3
Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré
en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.
4
Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre
Egipto, y sacaré á mis ejércitos, mi pueblo, los
hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.
5
Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando extenderé
mi mano sobre Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio
de ellos.
6
E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó:
hiciéronlo así.
7
Y era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de
edad de ochenta y tres, cuando hablaron á Faraón.
8
Y habló Jehová á Moisés y á Aarón,
diciendo:
9
Si Faraón os respondiere diciendo, Mostrad milagro; dirás
á Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón,
para que se torne culebra.
10
Vinieron, pues, Moisés y Aarón á Faraón, é
hicieron como Jehová lo había mandado: y echó Aarón
su vara delante de Faraón y de sus siervos, y tornóse culebra.
11
Entonces llamó también Faraón sabios y encantadores;
é hicieron también lo mismo los encantadores de Egipto con
sus encantamientos;
12
Pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras: mas
la vara de Aarón devoró las varas de ellos.
13
Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó;
como Jehová lo había dicho.
14
Entonces Jehová dijo á Moisés: El corazón
de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.
15
Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él
sale á las aguas; y tú ponte á la orilla del río
delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,
16
Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti,
diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto;
y he aquí que hasta ahora no has querido oir.
17
Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy
Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo
en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá
en sangre:
18
Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el
río, y tendrán asco los Egipcios de beber el agua del río.
19
Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón:
Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus
ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus
depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre
por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera
como en los de piedra.
20
Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó;
y alzando la vara hirió las aguas que había en el río,
en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que
había en el río se convirtieron en sangre.
21
Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río
se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él:
y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
22
Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos:
y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó;
como Jehová lo había dicho.
23
Y tornando Faraón volvióse á su casa, y no puso su
corazón aun en esto.
24
Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque
no podían beber de las aguas del río.
25
Y cumpliéronse siete días después que Jehová
hirió el río.